Saturday, July 20, 2024  |

By The Ring | 

Por Gareth A Davies

Los pesos pesados han sido la noticia en el Reino Unido una vez más. Dillian Whyte fue inspirado para probar que su promotor, Eddie Hearn, estaba equivocado de haber elegido al previamente invicto Oscar Rivas para alzarse con la victoria en un duro combate a 12 asaltos para transformarse en el retador obligatorio del título del CMB en manos de Deontay Wilder.

«Siempre me están subestimando, y hasta mi propio promotor dijo que Rivas me noquearía», dijo Whyte después del combate, tras haber ganado por tarjetas de 115-112, 115-112 y 116-111 en la O2 Arena de Docklands, Londres, su octavo choque en ese lugar, sobreviviendo a una caída en el noveno asalto cortesía de un uppercut del colombiano.

«Como es usual, salí y probé que Eddie y todos los demás estaban equivocados», explicó. «He derrotado a campeones mundiales, ex campeones y retadores en ascenso en esta división en los últimos años. Todo lo que está pasando está ayudando a afilar mis herramientas, listo para las grandes peleas».



Whyte buscó consistentemente conectar jabs y ataques al cuerpo ante Rivas, quien tiene un físico digno de Mike Tyson con una cintura angosta, una espalda ancha, y brazos veloces y musculosos. Whyte desarticuló casi todos los ataques con golpes rectos y al cuerpo. Fue una de las peleas más físicas de este púgil de 31 años de edad.

Apabullado, Hearn admitió su error. «Dillian mejora con cada pelea, y ha demostrado más allá de toda duda lo mucho que quiere lograrlo en este nivel. Queremos mantenerlo ocupado mientras se prepara para pelear por un título mundial el año próximo, pero no creo que haya mucha gente que esté en desacuerdo en que le demos una pelea fácil mientras espera por su oportunidad de disputar un cinturón de campeón.

Desafortunadamente, todo esto quizás sea para nada, porque se dijo después de la pelea que Whyte había dado positivo para sustancias prohibidas antes de la pelea, y nadie le había dicho nada sobre eso al grupo de trabajo de Rivas. El CMB suspendió el status de Whyte como monarca interino, y los pedidos de que se revierta el resultado oficial del combate abundaban a la hora de cierre de esta edición.

Chisora vs. Szpilka (Photo por Bradley Collyer/PA Images via Getty Images)

De todos modos, los pesos pesados salieron en masa para la cartelera del 20 de julio, con Dereck Chisora recuperando su puesto de privilegio con un brutal y maravilloso nocaut en el segundo asalto sobre el ex retador al título mundial Artur Szpilka.

«Ya no soy el tipo interesado en tener todos los cinturones”, dijo Chisora. «Yo soy el peleador que más dinero rinde en esta división». A continuación, para él, en otoño se vendrá otro choque con el ex campeón de peso pesado de la OMB Joseph Parker.

Otro peso pesado en la cartelera, Dave Allen, anunció lo que parece que será su retiro luego de colapsar tras su derrota ante David Price. Allen requirió asistencia con oxígeno en el ring, y fue sacado del estadio en silla de ruedas. Había recuperado mucho terreno en sus cuatro peleas del año pasado, pero fue forzado a absorber mucho castigo de parte de Prince, de 2.03 de altura. El entrenador Darren Barker sacó del combate a su ya exhausto peleador al final del 10mo round. Allen explicó en las redes sociales desde el hospital que su salud se había deteriorado en los últimos 18 meses, y que «probablemente estaba acabado».

En el fin de semana previo en el mismo lugar en East London, Daniel Dubois me dijo que él iba a «tomar por asalto al peso pesado» y que «los años venideros serán mis mejores años» luego de alzarse con el título británico vacante de peso pesado ante Nathan Gorman por la vía rápida en el quinto asalto. El nativo de Londres de 1.95 de altura, invicto ahora en 12 combates incluyendo 11 antes del límite, lució muy impresionante, especialmente con su jab abriendo camino para sus derechazos cargados de la «Dinamita» que le da su apodo.

Poniéndome al día con Dubois en su tienda deportiva en Greenwich un par de días más tarde (junto a su hermana Caroline y su hermano Prince) me contó sobre sus grandes ambiciones. «Siento que estoy listo para todos ellos, para los mejores, incluyendo a Deontay Wilder, Tyson Fury, Anthony Joshua y Dillian Whyte, pero sé que mi padre, mi entrenador Martin Bowers y mi promotor Frank Warren no quieren apurar mi carrera», explicó. «Una vez que estás ahí arriba peleando en ese nivel tienes que quedarte ahí, y aprender todo mientras haces tu trabajo, pero yo sé que estoy a un año de poder perseguir a esos tipos, y necesito acumular más experiencia. Pero no le tengo miedo a ninguno de ellos. Éste es mi tiempo. Voy a hacer que ésta sea mi era, mi momento, y voy a brillar.»

Como comentario aparte, no pierdan de vista a Caroline Dubois. Con apenas 18 años, ella espera competir por Gran Bretaña en los Juegos Olímpicos de Tokio del año próximo, mientras que Prince, de 15 años de edad y ya con casi 1.90 de altura, podría terminar siendo el mejor de los tres, según sus propios hermanos.

Gareth A Davies es el periodista de boxeo del periódico The London Telegraph.

 

Por Ryan Songalia

Hay actualmente cuatro monarcas mundiales nativos de las Filipinas (al momento de escribir esto: Jerwin Ancajas, Nonito Donaire, Manny Pacquiao y Vic Saludar), pero ninguno de ellos tiene menos exposición mediática que Saludar. El peleador de 28 años, nativo del sur rural en el pueblo de Polomolok, no se deja ver en programas de televisión ni mezclado con otras celebridades. A pesar de ser el campeón de peso paja de la OMB, sus peleas ni siquiera son televisadas en su país natal.

«No soy el tipo de persona que va por ahí con otra gente, me gusta estar en mi casa con mi familia», dijo Saludar, casado y padre de dos hijos. “No me gusta la fama como (John Riel) Casimero, Donaire o Pacquiao – eso es demasiado.”

No ayuda mucho que haga sus peleas en la división más pequeña del boxeo – las 105 libras – o que sus peleas más grandes usualmente se hagan en otros países, donde hay promotores con más dinero que los de su propio país para armar peleas. Saludar se alzó con un título en Japón en julio del 2018, derribando a Ryuya Yamanaka, en camino a ganar el pleito por puntos. Lo que siguió fue una defensa en febrero, también en Japón, imponiéndose por puntos ante Masataka Taniguchi.

Vic Saludar (derecha) ganó el título de la OMB en las 105 libras superando por puntos a Ryuya Yamanaka en Japón en julio de 2018.

Saludar (19-3, 10 KO) tuvo una carrera turbulenta, perdiendo en su tercer combate tras romperse una mano, y luego cayendo en su primer intento por el título mundial ante Kosei Tanaka, pero no sin antes derribar al campeón defensor y estar al frente en las tres tarjetas entrando al sexto asalto, en el que un golpe al cuerpo acabó con sus ilusiones. La derrota más reciente de Saludar llegó en 2017, un fallo dividido ante el similarmente inconsistente Toto Landero.

Saludar se prepara ahora para una defensa obligatoria el 24 de agosto ante Wilfredo Méndez (13-1, 5 KOs) en Puerto Rico, que según la gente de Saludar abrirá el camino para mayores oportunidades.

«Él es el obstáculo más grande para Vic”, dijo el entrenador Michael Palacios, quien fue contratado por el promotor Kenneth Rontal hace dos años. «Si superamos esto, estamos listos para ir al siguiente nivel, que será el de unificar los títulos».

Saludar, quien tiene otros 13 hermanos, se fue haciendo desde abajo con muchas dificultades, como muchos boxeadores de su país. Su padre plantaba maíz en una granja por unos 150 pesos ($5 dólares) por día, y para ganar dinero adicional para comprar arroz, Vic y cuatro de sus hermanos boxeaban todas las semanas en shows amateur, ganando entre 75 y 150 pesos por pelea.

Vic y Rey Saludar terminaron siendo parte del equipo nacional de las Filipinas, y Vic logró la medalla de bronce en los Juegos Asiáticos 2010, con Rey logrando el oro en su categoría. El hermano mayor, Froilan, peleó por un título el año pasado, perdiendo en seis asaltos ante Sho Kimura por el título de peso mosca de la FIB.

Ganar un título mundial le permitió a Vic comprar un terreno para su familia en Polomolok, y planea comprar una segunda propiedad para su esposa e hijos tras la pelea con Méndez. Palacios cree que Saludar es el campeón más hábil en las 105 libras, y le encantaría una pelea de unificación ante el campeón de la AMB Wanheng Menayothin. Saludar se conformaría con lograr un contrato de televisación, para que su familia pueda verlo pelear desde su casa.

«Estoy feliz de que mi vida sea sencilla», dijo. «Pero si hay una oportunidad de ser reconocido, ¿por qué no?»

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Arthur Villanueva anunció su retiro luego de quedarse corto en su tercer intento de lograr un título mundial el 6 de julio pasado ante el monarca del CMB Nordine Oubaali. Fue una salida muy dura para el peleador nativo de Bacolod City, quien cayó una vez antes de que su rincón detuviera el combate.

El peleador de 30 años se retira con un récord de 32-4-1 (18 KOs) y planea hacerse entrenador en el ALA Gym luego de un breve descanso junto a su familia. Nos confesó que su momento de mayor orgullo en el boxeo fue levantarse de dos caídas ante Taiki Eto en 2012 para superarlo por puntos con el título de peso gallo junior de la OPBF en juego.

«Estoy feliz de mis logros, y no me arrepiento de nada», dijo Villanueva, antes de agregar «yo sé que puedo ser campeón mundial, pero quizás es mi culpa que haya fallado en mis oportunidades de ser campeón, porque realmente nunca dí todo en mi entrenamiento”.

«Eso es lo que quiero enseñarles a otros boxeadores, que no abandonen nunca sus sueños».

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Alerta de sorpresa: Joe Noynay (18-2-1, 7 KOs) anotó dos caídas ante Satoshi Shimizu, medalla olímpica de bronce en 2012, en camino a un triunfo por nocaut técnico en seis asaltos en Japón el 12 de julio pasado. Fue la primera derrota de Shimizu, habiendo ganado todos sus ocho combates previos antes del límite. Noynay es nativo de Bogo, Cebu, ciudad natal de Gabriel “Flash” Elorde, y es parte del establo de boxeadores de Gabriel “Bebot” Elorde Jr.

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Luego de una sequía de 93 años de peleas de título mundial entre filipinos, habrá un tercer combate de esas características en apenas un año. Samuel Salva (17-0, 10 KOs) enfrentará a su compatriota Pedro Taduran (13-2, 10 KOs) por el título de peso paja de la FIB que dejó vacante Deejay Kriel. La pelea tendrá lugar el 7 de septiembre en la Base Naval de Fort Bonifacio, en Taguig City, Filipinas.

Ryan Songalia vive en Nueva York y puede ser contactado en [email protected].

 

Por Droeks Malan

A la mayoría de las estrellas del boxeo no les gusta viajar. Mayweather siempre se quedó en Las Vegas. Roy Jones envejeció antes de sentirse obligado a salir de los Estados Unidos. Y la lista es larga, y por buenas razones. El boxeador visitante a menudo tiene que lidiar con públicos hostiles, un réferi que no le hará muchos favores, y hay casos en los que los promotores hacen que las cosas sean lo más incómodas posibles para el boxeador foráneo. Pero la razón principal sigue siendo la dificultad de lograr un trato justo en las tarjetas. Si esto es así debido a la influencia del promotor local o por el impulso de la multitud presente, junto con los aspectos subjetivos de toda tarjeta de puntuaciones o simplemente por corrupción lisa y llana, esto es motivo de debate.

Pero si el boxeador vive en un país alejado de los grandes mercados, y con una tasa de cambio de moneda desfavorable, a menudo ésta es la única opción. Tres sudafricanos tuvieron que salir a arriesgarse al extranjero, y trajeron resultados mixtos.

El retador de peso welter Thulani Mbenge venía de una buena racha con sus triunfos por la vía rápida ante Diego Chaves y Miguel Vázquez, pero eso no lo ayudó mucho cuando viajó para enfrentarse al también invicto, pero poco probado peso welter Sebastian Formella en su ciudad natal de Hamburgo.

Thulani Mbenge

Luego de un primer asalto muy lento, la pelea despegó en la segunda vuelta, con Mbenge conectando sus jabs potentes y un gran gancho de izquierda, mientras que Formella boxeaba entrando y saliendo, conectando golpes picantes. Formella boxeó bien apoyado en su pierna trasera, haciendo que Mbenge erre y frustrando al sudafricano con su defensa, a pesar de que éste último se las arregló para conectar los golpes más duros y atractivos cada vez que pudo arrinconar al veloz alemán.

A partir del quinto asalto, la pelea dio un giro en favor del sudafricano, quien conectó golpes fuertes al cuerpo mientras Formella bajaba su ritmo. Mbenge conectó a Formella con dos duros derechazos en el sexto, y el segundo de ellos pareció sacudir al alemán, haciendo que la diferencia en potencia se haga obvia. Mbenge acentuó el round sacudiendo la cabeza de Formella con un uppercut de izquierda.

Formella se mostró valiente y siguió adelante, aunque la potencia de los golpes de Mbenge pareció acumularse claramente. Luego, el buen momento se esfumó brevemente cuando el árbitro le dio tiempo a Formella para recuperarse de lo que pareció ser un golpe justo en la cintura en el séptimo asalto. Mbenge tuvo a Formella aguantando a duras penas en el octavo asalto luego de lastimarlo con un derechazo, y un triunfo por la vía rápida pareció ser una posibilidad certera. Pero el árbitro le quitó un punto a Mbenge en el noveno por otro golpe bajo, resultando en otra ventaja para Formella. Después de cada nueva ventaja, un recuperado Formella atacaba de nuevo con todo, y eso posiblemente le facilitó robarse algunos rounds.

Mbenge pareció recuperar el control del pleito en el 10mo, pero se cansó en los rounds de campeonato, lo cual acoplado con otro descanso debido a un golpe bajo, le permitió a Formella arremeter hacia el final.

El juez le dio la pelea a Formella por tarjetas de 116-112, 115-112 y 114-113. Yo tenía a Mbenge ganador por dos puntos, pero podría haberme conformado con un empate.

Se habla ya de una revancha, pero nada ha sido confirmado al momento de cierre de esta edición.

Ryno Liebenberg

En la misma noche, Ryno Liebenberg se enfrentó al invicto alemán y promisorio retador de peso semipesado Nick Hannig en Wiesbaden. Liebenberg boxeó bien con su jab durante los primeros rounds, forzando a Hanning a recalcular su estrategia. Cuando la puntuación abierta del CMB indicó que los jueces no se mostraban impresionados por el enfoque técnico del sudafricano, él alternó entre boxear y pelear, conectando algunos golpes duros a la cabeza y el cuerpo. El alemán pareció incapaz de encontrar el ritmo, moviéndose por el perímetro del ring antes de lanzarse a un ataque esporádico. Logró algunos éxitos en la pelea corta y durante algunos intercambios, pero no fue consistente, y Liebenberg pareció dar la mejor actuación en general.

La pelea fue declarada empate por tarjetas de 114-114 dos veces, y una tercera por 115-113 en favor de Hannig. El status de Liebenberg como probador confiable tanto en las 175 como en las 168 libras sigue intacto.

La tarea de dar un giro a la suerte de la legión extranjera sudafricana quedó entonces en manos del peso pluma Lerato Dlamini, y lo hizo con buen estilo al darle al duro pegador filipino Dave Penalosa su primera derrota al imponerse por puntuaciones de 117-109, 118-108 y 119-107.

Peleando en Jeddah, Arabia Saudita, Dlamini, quien también tiene una victoria sobre el ex monarca de la AMB y vencedor de Chris John, Simpiwe Vetyeka, fue simplemente demasiado bueno para Penalosa. Fue una victoria tan dominante como pudiera esperarse, con la excepción de un nocaut. Una derecha de Dlamini anotó una caída relámpago en el cuarto, y una combinación de uno-dos derribó a Penalosa a las lonas nuevamente en el 10mo asalto.

Si tiene la oportunidad que se merece, Dlamini tiene lo que hace falta para ser un factor de peligro en la altamente competitiva división de las 126 libras.

Droeks Malan es el corresponsal sudafricano de The Ring. Lo pueden encontrar en Twitter @droeksonboxing y leer sus blogs en couchpotatofightguru.blogspot.com.

 

Por Yuriko Miyata

En una salvaje demostración de coraje desesperado, Ryota Murata destruyó con rapidez y potencia a Rob Brant durante su revancha el pasado 12 de julio en Osaka. Murata (15-2, 12 KOs) noqueó a Brant a los 2:34 del segundo round, vengando la derrota que su oponente estadounidense le había infligido al superarlo por puntos 265 días antes en Las Vegas.

Al logro de Murata se suma el hecho de que su primera pelea ante Brant (25-2, 17 KO) no fue ni siquiera competitiva. Los 1200 golpes lanzados por Brant y su veloz movimiento lateral avergonzaron al ídolo japonés durante 12 asaltos. Después de aquella pelea, que fue televisada por ESPN en los Estados Unidos, Murata confesó que ponderaba su retiro definitivo. Sin embargo, lo pensó nuevamente y anunció este desafío a fines de abril. Dijo haber aprendido mucho de su primera pelea, y afirmó que haría los ajustes necesarios. Esta vez sería él quien impondría los tiempos, cerrando las distancias de inmediato y sin permitirle al talentoso estadounidense que caliente los motores o gane confianza. Murata sería quien dictaría el ritmo del combate.

«Estoy más confiado que nunca desde mi debut profesional”, dijo en la conferencia de prensa final previa al combate, dos días antes del mismo.

Brant comenzó muy activo, tal como se esperaba, desde la campana inicial. Murata estaba decidido a atacar, y se mantuvo muy cerca del nativo de Minnesota, de 28 años de edad. Atacó el cuerpo de Brant, y con una derecha en contra lo sacudió a finales del primer asalto. Unos 30 segundos después de iniciado el segundo round, Murata golpeó nuevamente con su derecha e inmediatamente atacó a Brant, produciendo una caída. La pelea continuó y Murata siguió golpeando durante casi dos minutos hasta que el réferi se apiadó y detuvo el pleito.

«Hice lo que practiqué en el gimnasio, así fue como gané esta pelea», dijo Murata durante la entrevista post-pelea. «Mi equipo completo hizo que esto suceda». La multitud dentro del EDION Arena respondió ruidosamente a los comentarios del ganador. Murata ya era una estrella en Japón por ganar una medalla olímpica dorada y por su éxito como profesional, pero su status de héroe ha crecido ahora que su misión se ha completado. Su sueño de «peleas más grandes» ante peleadores de renombre será respaldado por más fanáticos.

En la pelea co-estelar de Brant-Murata II, el monarca de peso mosca junior Ken Shiro (16-0, 9 KOs) noqueó al zurdo filipino Jonathan Taconing (28-4-1, 22 KOs) al 1:00 del cuarto asalto para realizar así la sexta defensa de su título del CMB. Shiro siempre dice «el jab es la clave para hacer mi pelea» lo que significa que probablemente no es tan bueno ante zurdos porque el rango de jabs es diferente al de los peleadores diestros. Taconing alguna vez fue compañero de guanteo de Shiro y lo ayudó a prepararse para su revancha ante el duro ex monarca zurdo mexicano Ganigan López, en mayo pasado. Gracias en parte a su trabajo de gimnasio con Taconing, Shiro noqueó a López, quien había limitado a Shiro a apenas un fallo mayoritario en 2017, en apenas dos rounds. Esta vez, Shiro lució bien ante un oponente conocido. Controló la agresión de Taconing con sus jabs, y encontró el timing justo para una buena contra con uppercuts de derecha y ganchos a comienzos del segundo round. En el tercero, Shiro sufrió la deducción de un punto (según las reglas del CMB) en las que un cabezazo le causó un corte en la frente a Taconing. El guerreo de rostro infantil se mantuvo controlado cuando el retador atacó hacia el frente, esquivando la fuerte izquierda de Taconing y contragolpeando con una implacable derecha que envió a su rival a las lonas. Taconing se puso de pie, pero el réferi detuvo el pleito al no ver ninguna voluntad de continuidad del filipino.

«Estoy feliz de mostrarle a mi público un nocaut limpio», dijo Shiro durante su entrevista posterior al combate. «Quiero desafíos más difíciles, incluyendo peleas de unificación».

Fue hace unos dos años cuando Shiro, siendo ya campeón, estaba guanteando en los Estados Unidos (en el Maywood Boxing Club en Maywood, California). Un observador del gimnasio le dijo «eres demasiado fuerte para ser un estudiante de secundaria». Ahora, todos saben que su rostro infantil es tan engañoso como su naturaleza despiadada en el ring.

Su nombre de guerra, «Ken Shiro», se origina en su nombre verdadero dado por su padre, el ex campeón de peso semipesado de la OPBF Hisashi Terachi, en honor a un héroe del «manga», Kenshiro de Hokuto-no-Ken (Puño de la Estrella del Norte). Como la Comisión de Boxeo de Japón (JBC) indica que todos los boxeadores deben registrar nombre y apellido, el padre tuvo la idea de dividir el nombre de su hijo en dos partes: “Ken” y “Shiro.” Y así pide que lo llamen.

La misma noche en que Murata y Ken Shiro impresionaron a su público en Osaka, una de las más grandes rivalidades en la historia del boxeo femenino japonés tuvo lugar en el famoso Korakuen Hall de Tokio. La campeona en cinco divisiones Naoko Fujioka (18-2-1, 7 KOs) y la reina de dos divisiones Tsunami Tenkai (26-12-1, 15 KOs) batallaron por el título de peso mosca de la AMB en manos de Fujioka durante 10 asaltos de dos minutos. Las dos líderes del boxeo profesional japonés, que comenzó a ser oficiado por la JBC en 2008, tienen estilos de pelea interesantes y opuestos. Fujioka, aún hoy la reina indiscutida del Japón a sus 43 años, saca la mayor ventaja posible de su fuerza física y sus habilidades naturales. Por otra parte, Tenkai es una maestra de la defensa, sus movimientos son veloces y hermosos, y tiene muchas tácticas defensivas. En esta pelea, Tenkai evitó las pesadas manos de Fujioka de manera efectiva, y la castigó con golpes ligeros desde el inicio. Fujioka nunca perdió ante rivales domésticas, pero esta vez ella estaba perdiendo la primera mitad de la pelea.

«No pude golpearla, del todo», dijo después del combate. «Yo pensaba ‘voy a perder ante una peleadora japonesa, finalmente’. Pero mi cuerpo se rehusaba a abandonar, y comencé a trabajar espontáneamente en lugar de eso». La campeona presionó a Tenkai con devastadores ganchos y grandes derechazos en los rounds finales. Tenkai todavía evitaba golpes magistralmente, pero la ofensiva de Fujioka le gustó más a los jueces, y ella logró aferrarse a su título por empate dividido con tarjetas de 96-95, 94-96 y 95-95.

El cinturón es una pieza indispensable de su sueño a largo plazo. Ha pasado un año y medio desde que Fujioka logró despertar el interés de Ben Lira, un prominente entrenador veterano y experto en boxeo femenino, en South El Monte, California. Lira solía entrenar a la estrella mexicana Mariana “Barbie” Juárez, a quien Fujioka derrotó en México en 2015. «Todo lo que quiero ahora”, dijo Fujioka, «es subirme al ring en los Estados Unidos».